martes, 28 de julio de 2009

Autour du Tour

Cac Tour ha llegado a su fin. No me canso de insistir: hay que ver lo que ha degenerado la considerada mejor carrera ciclista del mundo. Cero montaña, cero emoción y cero grandes corredores. Contador, Andy y Lance en el cajón. Sobran las palabras.

Como tampoco es plan de seguir despotricando de lo de siempre, voy a intentar darle algo de vidilla al asunto con una especie de picota-resumen para otorgar puntuaciones de 0 a 10 según los merecimientos. Ahí va mi veredicto:

- 0 puntos: le Tour de France. Llamémosle organización del Tour, o Jean Marie, o Prudhomme. O mejor dicho, Francia. Tan miserables como siempre. Se podría escribir desde el recorrido hasta el himno a Rasmussen en los Campos Elíseos. Ya opiné sobre esta calaña cuando Rafa cayó en Roland Garros, así que paso de repetirme. Me consuela saber que tienen el Tour que se merecen.

- 1 punto: Carlos Sastre. Su cruzada contra el mundo continua. También su fruncido ceño y su cara de rábano. Sólo algo ha cambiado: prácticamente todas sus etapas se han contado por minutadas perdidas.

- 2 puntos: Denis Menchov. Partía como uno de los favoritos tras ganar el Giro, y no le hemos visto absolutamente nada. Perdón, miento: atacó en una etapa, no recuerdo cuál, pero sufrió una caída, y luego otra, y otra, y se equivocó de carretera... se metió en un círculo vicioso del que no supo salir.

- 3 puntos: Cadel Evans. Pues parecido a Sastre, sólo que al menos él no despotrica contra todo lo que se menea. Fue el primer favorito en mojarse en el Tour atacando en Ordino, pero nunca más se supo. El resto fue ceder minutos y más minutos.

- 4 puntos: Freire. Nos hemos hartado de oír el clásico "parece que hoy Óscar va bien colocado" a falta de un kilómetro para acabar con un "oh, Óscar va muy atrás" a falta de cien metros. Ni siquiera se ha aproximado a la victoria.

- 5 puntos: Armstrong. Le suspendería por ser el caso de dopaje más escandaloso de la historia del deporte, pero le apruebo por seguir riéndose del mundo entero. Que si me retiro, que si vuelvo, que si me quedo, que si luego pego un arreón, que si juego al póker... Se lo ha pasado en grande, y hace bien mientras le dejen. Probablemente haya contribuído a subir la audiencia del Tour, devolviendo a la organización el favor que le hicieron durante siete años. Ojalá hubiera ganado. Lo merece el ciclismo actual.

- 6 puntos: Contador. Ha vencido con merecimiento, atacando en montaña e incluso ganando la crono. Sin embargo, mi conciencia me impide darle más puntos, porque uno no olvida sus orígenes y su resurgir a raíz de una "extraña enfermedad", en el Discovery Channel para más inri. Me parece lamentable el reality que ha montado en torno al Astaná y a sus traiciones hoteleras, alentado incluso por su señora madre desde las páginas de Marca. Creo honestamente que su planta y su presencia no son las de un campeón, y me duele que tenga tan fácil superar lo que a Induráin le costó Dios y ayuda. Es injusto.

- 7 puntos: Andy Shleck. Aún sabiéndose inferior, y con un equipo menos potente, no ha desistido en el intento. Probablemente sea el mayor responsable de que no nos hayamos amodorrado del todo en el sofá cada tarde. No ha tenido su pájara habitual de las carreras de tres semanas, y su crono fue bastante digna.

- 8 puntos: Wiggins. Es cierto que prácticamente se ha limitado a ir a rueda, pero por lo visto hace 5 meses era ciclista de velódromo, tipo Llaneras, medallista habitual, y tan sólo se había limitado a correr prólogos para abandonar nada más acabarlos. Si eso es cierto, quedar cuarto no está nada mal por mucho paquete que haya.

- 9 puntos: Cavendish. Siempre he sentido debilidad por los sprinters, pero cuando veo uno que pedalea a velocidad supersónica y aplasta al resto es ya la releche. Me ocurrió primero con Cipollini, luego con Petacchi, y ahora con Cavendish. No creo que muchos hayan llegado a ganar 6 etapas en un Tour. Una gozada verle en las llegadas. La de París, alucinante.

- 10 puntos: la clase media del pelotón. No se me ocurría cómo llamarlos. Ellos son los que hacen vibrar y los que regalan las pocas tardes verdaderamente gloriosas que hay hoy. Enumero con la esperanza de no dejarme ninguno: Juanma Gárate con su victoria en Mont Ventoux justo en el ocaso de su carrera deportiva; Luisle demostrándonos que no siempre el español que figura en una escapada es el paleto del grupo; Mikel, Amets y su Euskaltel atacando a diestro y siniestro; el AG2R defendiendo humildemente con uñas y dientes el maillot amarillo de Nocentini durante una semana; Pellizotti saltando a diario del pelotón pese a venir de hacer tercero en el Giro; Hushovd escapándose en etapas de montaña para que le salgan las cuentas del maillot verde; Chavannel, Tony Martin, Ignatiev, Fedrigo, Van den Broeck, Sorensen, Casar, Cancellara, Lefevre, Ballan, Goubert... nombres de paderos habituales en escapadas pero poco acostumbrados a ganar. Para ellos es el 10.

Mi valoración es susceptible de ser modificada en base a los positivos por doping que vayan surgiendo, pero de momento así la dejo. Es posible que me haya dejado nombres o que discrepes en algo. Ahora valora tú.

Actualización a día 31/07/2009: me sujeto a la cláusula expuesta en el último párrafo para modificar la entrada.

martes, 21 de julio de 2009

Mikel, a secas

Tu equipo se ha hartado de buscar la victoria, contigo, con Amets, con Egoi. En todas las escapadas de grupo siempre ha habido al menos uno vistiendo maillot naranja. Particularmente tú te has dejado el alma a pedaladas desde que empezó la carrera, saltando del pelotón sin importarte que la etapa fuera llana o de montaña, sin pensar en si era larga o corta, atacando cuesta arriba, en plena bajada, incluso en llano y a 2 km de la meta.

Hoy el anodino Tour ha sido justo contigo en Bourg Saint Maurice. Tal vez sea cierto eso de que quien la sigue la consigue. Dijiste que lucharías por conseguir una etapa, y ya la tienes. Bravo Mikel. Momentos como el que nos has dado hoy no se pagan con nada.

Actualización a día 31/07/2009: debí imaginarlo.

viernes, 17 de julio de 2009

Venga va, me lanzo

Como cada pretemporada, como cada verano posterior a un vapuleo culé, mi mente se bate en una encarnizada lucha interna. Combaten mi yo antimadridista, el que se alegra de ver a la parroquia merengona mordiendo el polvo por una vez, y mi yo antibarcelonista, asqueado de ver a ese partido político blaugrana con los humos demasiado subidos. El combate de siempre.

Pues bien chavalotes, un servidor ya empieza a hartarse. Estoy harto de ver al racista de Laporta sacar pecho por algo que han logrado otros y no él. Estoy harto de que nuestro inefable presidente saque a pasear entre risitas su barcelonismo mientras dirige a nuestra España hacia el Tercer Mundo. Estoy harto de que de la noche a la mañana salgan culés hasta de debajo de las piedras, de que de repente todo el mundo sea del Barça. Y por otro lado, no voy a negar que me hace gracia ver a Floren sacando pasta de vete tú a saber donde para fichar a diestro y siniestro. Me mola eso de abrir el Marca cada mañana para ver si ha caído alguien nuevo por un dineral. Las nuevas incorporaciones pintan bien, pero añadiendo una buena limpia ya sería la releche. Creo que quiero un Madrid renovado, competitivo al menos, plagado de buenos jugadores y no de paquetes. En definitiva, un Madrid que gane por jugar bien y no por otras cosas.

Supongo que me acabaré arrepintiendo, como siempre. Me entrarán arcadas si los veo haciendo el capullo en la Cibeles el año que viene, me pudrirá oír a Valdano, a los de Marca o a los de Antena 3 soltando blasfemias futbolísticas, y me atormentará ver hinchadísimos a quienes nunca han pateado un balón de fútbol. Pero hoy eso es lo de menos. Porque hoy quiero gritar, y quiero que lo hagáis conmigo. Así que adelante, todos juntos: un, dos, tres... ¡HALA MADRID!

jueves, 16 de julio de 2009

Cac Tour

Vergonzoso Tour. Vergonzoso que se hable de favoritos con nombres como Armstrong, Contador, Evans, los Shleck o Sastre. Vergonzoso que sólo haya dos finales en alto en toda la carrera. Vergonzoso que una crono por equipos decante la carrera en favor del conjunto más sospechoso. Vergonzoso que ya se haya consumido uno de los dos finales en alto, sin nada más destacable que un... ¿ataque? del de Pinto a medio km de coronar. Vergonzoso que la carrera que antaño tanto costaba ganar se vaya a decidir entre los dos corredores de la foto, ambos recuperados de extrañas enfermedades, por cierto. Vergonzoso que se corone el Tournalet a 90 km de meta. Vergonzoso que a los señoritos se les quite el pinganillo y monten la sentadita de turno. Vergonzoso Tour, así de claro. Quién lo ha visto y quién lo ve.

Menos mal que siempre nos quedará Cavendish. Ojalá pudiera ganar él. Pero, ¿quién se llevará esta farsa? Pasen y apuesten.