miércoles, 1 de abril de 2009

Por...

Por tus cinco Tours. Por tus dos Giros. Por haber sido récord de la hora. Por tu oro olímpico. Por haber sido campeón del mundo. Por haber nacido en Villava. Por tu forma de volar en las cronos. Por haber subido el Tourmalet sentado. Por aquella mueca con la que llegabas siempre a meta. Por tu caballerosidad en el pelotón. Por tu humildad fuera de él. Por haber desquiciado a Lemond y a Fignon. Por vencer a Chiapucci y a Bugno. Por haber sufrido pájaras. Por aquel cuadro que me regalaste. Por el maillot que me firmaste. Por aquellas inolvidables tardes que me hiciste pasar.

Por ser motivo de orgullo para todos los navarros, la primera entrada de este blog es para ti. Gracias, Miguel.

6 comentarios:

  1. Este si que era un fenómeno.
    Además de ser un deportista enorme, en todas sus carreras tenía detalles que demostraban que era aún mejor persona.
    Todavía en mi habitación de estudio hay un poster enorme del gran Miguelón.
    Por.... que se lo merece.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Que grande Miguelón, yo también tengo un poster de Induráin con dedicatoria incluida. Creo que es de los primeros recuerdos que tengo de ver deporte por la tele, antes que el futbol. Que grandes tardes de verano nos hacia pasar.

    ResponderEliminar
  3. Efectivamente era un fenomeno, y español...pero... creo Amstrong a le ha superado bastante, fuera y dentro del ciclismo...y por ello no quiero quitarle merito...pero creo que Amstrong se merece una entrada tambien.

    ResponderEliminar
  4. Chechu, pero ¿hablas de Lance Armstrong, o de otro Armstrong? Lo digo porque lo que dices de él no me cuadra, sinceramente...
    Sin ánimo de ofender, la historia de Armstrong es, cuando menos, sospechosa. Ni en el mejor guión de Hollywood un ciclista mediocre se convierte en el dios de la bici a raíz de un cáncer. Yo nunca me lo creeré. Simplemente porque es imposible.
    De todas formas, puedo llegar a entender que te emocione su palmarés. Lo que me cuesta comprender es que, estando su categoría a años luz de la de Induráin (y de la de muchos otros) fuera de la carretera, digas que le ha superado.
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  5. Buen blog deportivo, Juan.

    A mí Armstrong tampoco me huele bien. De todas formas te corrijo, Juan: Armstrong no era mediocre antes del cáncer. Era un grandísimo rodador, capaz de mover desarrollos durísimos, como demostró en el campeonato del mundo que ganó (no recuerdo el año). Al reaparecer después de su enfermedad, su musculatura, estilo y cadencia de pedaleo, etc, habían cambiado por completo. Huele muy mal, sí, recuerda un poco a aquel lemond que ganó el tour después de estar dos años reponiéndose de un presunto accidente de caza. Y puestos a buscar parecidos, ¿no tuvo alberto contador algo chungo en la cabeza antes de su consagración como estrella? ¿Y de qué equipo dices que es? Ajá...

    Sobre la categoría de Armstrong fuera de las pistas, él mismo la ha dejado a buena altura con su retorno. En fin, allá cada cual cómo quiera ser recordado.

    ResponderEliminar
  6. Por favor, chicos!! Se trata de la entrada de Miguelón, no la ensuciemos con otros nombres!! Jajajaja.

    ResponderEliminar